miércoles, 23 de enero de 2013

“De aquí no me voy tío y si las cosas se ponen malas, vengo preparado” El 22 de enero de 1967 y sus entretelones.


Rafael Casanova Fuertes* 

Eran los inicios de 1967, la oposición antisomocista,  aglutinada en la Unión Nacional Opositora (UNO) e integrada por los partidos Conservador de Nicaragua, Socialcristiano y Liberal Independiente, se aprestaba a realizar su cierre de campaña. “Tachito” Somoza Debayle se preparaba a través del Partido liberal Nacionalista, para darle continuidad al régimen dinástico, en medio de un proceso electoral violento y lleno de irregularidades. Gobernaba el país el Dr. Lorenzo Guerrero, quien había sustituido al fallecido Dr. René Schick, el lapso civilista llegaba a su fin. En la dirigencia opositora predominaron los prejuicios anticomunistas, razón por la cual excluyeron a la alianza de izquierda: Movilización Republicana (MR), integrada por los socialistas del PSN, el mismo partido MR y el  FSLN. (1) Este último, se apartó de la alianza, para darle prioridad a la formación de la base guerrillera de  Pancasán y a la lucha armada en general. No obstante, por diferentes razones, los cuadros miembros de estas fuerzas políticas, participaban en las manifestaciones y mítines de la UNO. Unos, exigiendo su participación en el movimiento opositor u otros tratando de canalizar la actitud combativa de las masas, hacia posiciones efectivas, contra el aparato de dominación somocista. Motivos por los cuales, es comprensible, que las concentraciones, opositoras fueran  tan heterogéneas.
Para contrarrestar estas marchas, Somoza Debayle ordenó la creación de grupos paramilitares como los AMROCS (Asociación de Militares Retirados, Obreros y Campesinos Somocistas), estos, vapuleaban y hasta asesinaban a opositores de forma impune. Como contrapartida la oposición organizó los CIVES (Comités Cívicos de Vigilancia y Defensa del Sufragio Electoral), la JAN (Juventud Agüerista Nicaragüense) y la JUNO (Juventud de la Unión Nacional Opositora). De todos ellos, el que tenía un tendido más amplio eran los CIVES, su labor principal fue la de jugar un limitado rol de autodefensa, en marchas y mítines de  la UNO contra las agresiones de  AMROCS y otras fuerzas de choque como los nicolasianos.
El plan de Agüero y la UNO. Sin embargo, la convocatoria pública al cierre, del domingo 22 de enero, no fue concebida como un acto  convencional. La dirigencia opositora había llegado a la conclusión, de que era imposible, vencer en la contienda electoral  del próximo mes de febrero, a un Somoza apoyado en la GN y el control total del Tribunal Supremo Electoral. Por tanto, la concentración de decenas de miles de opositores en la Avenida Roosevelt, se debería de convertir en una fuerza de presión para demandar principalmente ante el mando GN y la sociedad en general: a) la suspensión de las próximas  elecciones a celebrarse el día 5 de febrero; b)la prolongación del Gobierno del Dr. Lorenzo Guerrero y la convocatoria a nuevas elecciones; c)la vigilancia electoral internacional por parte de la OEA. El máximo dirigente opositor, Fernando Agüero, habló hasta de contactos con el Gral. Gustavo Montiel, el jefe de inteligencia de la GN y con la Iglesia.
 Por supuesto que no se podía concebir cualquier cambio–según la óptica de esta oposición-  sin la venia de los Estados Unidos y el mismo Dr. Agüero había realizado una gira en diciembre de 1966 y se había entrevistado con funcionarios del Gobierno de Lyndon  B. Johnson. No se conoce hasta ahora específicamente los resultados de estas gestiones. Lo que fue evidente, que Agüero presentó este plan, a la dirigencia de la UNO y sus colaboradores más cercanos en los primeros días de enero tras su regreso de Washington. En la UNO figuraban como máximos dirigentes además de Agüero, los conservadores Pedro Joaquín Chamorro C., Luis Pasos Arguello, Carlos Agüero Rocha; por los liberales independientes: Víctor Manuel Ordóñez, Juan Manuel Gutiérrez y Macario Estrada; y los socialcristianos: Orlando Robleto, Manolo Morales y Eduardo Rivas Gasteazoro.
La concentración en la Roosevelt. El resto de la historia, es más conocida. Desde primeras horas de la mañana, de ese domingo 22 de enero, decenas de miles de manifestantes se concentraron en la arteria principal de la vieja Managua, la Avenida Roosevelt. Rodeando al caudillo opositor, estaban los principales dirigentes de los partidos de la UNO, Agüero fue breve en su disertación, planteó que no se iban a retirar de la Roosevelt, hasta tanto no se marchara Somoza del país. En tribuna libre hicieron uso de la palabra, en distintas partes  de la avenida, representantes de distintas fuerzas políticas, entre otros: Michelle Najlis, por el FSLN (2); Dionisio Marenco y Julio López por los socialcristianos; Luis Sánchez Sancho y Adolfo Everst por los socialistas (3) Participaron además las organizaciones gremiales estudiantiles como el CEUCA y el CUUN controlados por los socialcristianos, las centrales obreras y campesinas: el MOSAN, la CGT(i), y la CCTAN, etc. De igual modo se coreaban diferentes consignas, aunque las más repetidas eran: ¡Basta ya!; ¡que se van se van…  cueste lo que cueste!; ¡No más Somoza! Pero entre las consignas salían vivas a las organizaciones y mueras a Somoza, hubo incluso vivas al Frente Sandinista. A las 10.00 a.m. los manifestantes avanzaron sobre la Roosevelt, en dirección a la “Loma de Tiscapa” llegando la vanguardia, hasta la esquina del Banco Nacional.
Inicio de la masacre. Hasta las 4.30 de la tarde en medio de las advertencias de la GN de que el permiso para la manifestación se había vencido, Agüero, ubicado frente al edificio, “Carlos  Cardenal”,  hizo una alocución llamando a un diálogo al alto mando GN para solucionar el problema nacional. Fácil de imaginar es que no obtuvo respuesta de ningún miembro de alto mando GN, por el contrario hubo nuevas y violentas advertencias para desalojar la Plaza y la Roosevelt. Algunos elementos opositores, con armas de guerra, empezaron a ocupar posiciones en las alturas de los edificios en los alrededores. Se tomó la decisión de avanzar hacia la “Loma de Tiscapa”, los manifestantes de atrás empezaron a presionar a los de adelante en aglomeración cerrada, estos se, encontraron a los soldados  GN, quienes,  les cerraron el paso alineados, con bayonetas caladas, bala en boca, adonde fue el Banco Central. El mayor Lee Wong hizo revisión de la fusilería, para que esta estuviera lista para disparar. Un grupo de GN se aprestó a hacer uso de una pipa de bomberos, pero ante ellos, se adelantó el Teniente Sixto Pineda para lanzar los chorros de agua sobre los manifestantes, un disparo, atribuido a los manifestantes, lo hirió mortalmente.
 Este incidente, fue una especie de señal para desencadenar el violento tiroteo, todo fue una confusión entre los disparos graneados de los manifestantes y el alto volumen de fuego de los guardias con sus Garand y de todo tipo de armas de guerra, contra una masa de civiles desarmados. En los árboles de laurel de la india, cercanos  al Banco se habían subido algunos jóvenes y niños quienes descolgaban pancartas con las consignas de “Basta Ya; No más Somoza”, etc., La GN hizo un fuego nutrido contra los arboles, quizás con la sospecha de que allí había francotiradores, los civiles caían como moscas de los arboles. Los francotiradores, y manifestantes de la UNO, lograron arralar o dispersar la primera fila de los soldados GN. Los que repuestos de la sorpresa, iniciaron una mortal cacería por la Avenida y sus alrededores, en medio de los gritos de heridos y moribundos que clamaban por auxilio. Disparaban de forma indiscriminada a mujeres, niños,  ancianos, personas desarmadas, que buscaban como protegerse. (4)   
El Gran Hotel y el fin de las hostilidades. Distintas versiones, calculan en trescientos el número de muertos y el de heridos en miles, (5) a lo se pueden agregar decenas de bajas, por parte de las fuerzas armadas. Se calculan en miles también el número de capturados en todo el país, incluidos opositores reconocidos que no estaban en el escenario, quienes, fueron detenidos en sus casas y llevados a las cárceles esa misma noche. Los francotiradores empezaron a desalojar sus posiciones,  a las 6.00 p.m. lo mismo hicieron otros, que se parapetaron en las esquinas. Agüero Rocha y resto de la dirección de la UNO, protegidos de sus más estrechos colaboradores, algunos de los cuales, fuertemente armados, se refugiaron en el Gran Hotel, tras ellos fueron gran cantidad de campesinos. El número de refugiados llegó a ser de casi 2.000 personas, de distintos estratos sociales. La reacción de la GN encabezada por el Coronel Iván Alegret, no se hizo esperar y tras rodear el edificio con 500 hombres, procedió al ataque, incluyendo el  disparo de cañonazos con los tanques blindados, como si se tratara de una guerra contra otro ejército. Los del edificio, en su mayoría con  pocas armas de guerra, armas cortas y de cacería respondieron el fuego.
 Esta situación se mantuvo alterna con breves lapsos de tregua, que imponía el traslado heridos a los hospitales, por parte de la Cruz Roja. La instalación, estaba a su vez, llena de huéspedes, dado que estaba  en pleno la celebración del Centenario del nacimiento de Rubén Darío. Con la venia de Agüero y demás dirigentes de la UNO, procedieron a tomar como rehenes a todos los huéspedes extranjeros entre los que se encontraban algunos norteamericanos. (6) Esta situación, obligó al mando GN a cesar disminuir la presión y a parlamentar con los sitiados, el diálogo se inició entre Jacinto Vélez B., como delegado de Agüero y el mismo Alegret por la GN, acordándose una tregua, mientras se negociaba una salida definitiva.(7)
El tercer Somoza asumió el poder. El epílogo de este capítulo  de nuestra historia se cerró días después, el día 23 en horas de la noche, previo acuerdo, con la mediación de representantes Iglesia Católica y personeros de la Embajada Norteamericana, se produjo la deposición de las armas de  los últimos combatientes opositores y refugiados del Gran Hotel, quienes obtuvieron garantía de sus vidas y el traslado a sus lugares de origen. De la dirigencia nacional de la UNO el único detenido fue el Dr. Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, quien permanecería en prisión durante casi dos meses, acusado de ser el promotor de la “Intentona Agüero –comunista”.(8) Las embajadas de México, Venezuela y otros países estaban atestadas de refugiados. Las cárceles, llenas de opositores, capturados de forma indiscriminada, con independencia de su filiación política ideológica. A pesar de esta desventajosa posición, el Dr. Agüero, llamó a votar a su electorado el 5 de febrero, los resultados fueron los previstos: el tercer Somoza, ganó las elecciones  y asumió el poder, reafirmando el carácter militarista y autoritario del somocismo.
Necesidad de una versión más objetiva e integral. En términos investigativos, no se ha avanzado lo suficiente en tanto, muchas versiones son dispersas y contradictorias. Salvo algunos testimonios editados en 1972 (9) junto a otros reportajes no se ha realizado hasta ahora un estudio monográfico, a pesar de la constante referencia y la gran cantidad de menciones al acontecimiento.  Mucho se ha especulado sobre las causas, sin avanzar en profundizar en ellas, por medio de estudios  empíricos, pero además se ha hecho mucho más uso de las consecuencias, para victimizar a algunos de los protagonistas y culpabilizar a otros.
Sin ánimos de presentar una versión definitiva, consideramos que se puede arribar  a algunas aproximaciones, a partir de la revisión de las fuentes escritas y orales, sobre el particular.
  1. Además de lo anterior, la dirigencia opositora, al fallar la presión política para obtener un acuerdo, tenía prevista una segunda opción, tal como era, el desatar una insurrección popular, estilo “Bogotazo” en Managua. Para lo cual iban a utilizar la alta disposición combativa, demostrada por la población en el año electoral. Un ex -dirigente socialista recordaba una anécdota: “al momento de tratar de convencer a un sobrino mío -que encontré de casualidad en una de las esquinas - para que se retirara temprano,  se levantó la camisa y me mostró una pistola automática, mientras me decía: “de aquí no me voy tío y si las cosas se ponen malas, vengo preparado” Esto era un ejemplo de la alta disponibilidad que tenía la masa de opositores, ese día estaba dispuesta a todo” (10). Este proyecto se movió tras los entretelones, de los altos dirigentes, aunque  públicamente, se manejó que sería una manifestación pacífica.(11)

  1. Esta insurrección, debería de conducir a una situación incontrolable por parte del Estado Somocista, hasta provocar la deserción los altos mandos de la GN. Motivo suficiente para provocar una intervención militar por parte de la OEA (léase EE.UU.), similar a la que se había dado antes, en República Dominicana. De esta intervención podría gestarse un proceso transitorio, que le hubiera permitido a esta oposición, el desplazamiento del somocismo a  favor de la UNO y el mismo Dr. Agüero.

c.        Hay una expresión que dice “a la victoria le sobran padres, pero la derrota es huérfana”. Ésta, es válida para valorar el papel de los protagonistas en enero de 1967. Porque, aun cuando, se ha tratado de hacer recaer toda la responsabilidad sobre Agüero Rocha – quien tuvo, la mayor cuota de culpa, al ser el principal dirigente- no se puede exonerar de la misma al resto de la dirigencia de la UNO, esto es, del fracaso  y  la masacre del  22 de enero. Las fuentes apuntan a que hubo falta de cohesión y coordinación, entre los dirigentes, pero no se revela, de que haya habido, desacuerdos sustanciales con el plan insurreccional. Agüero, fue afectado sobre todo, por el pacto con Somoza en 1971, enfatizando su responsabilidad. Salvo el caso de personas como Luis Pasos  Arguello, la mayoría de los dirigentes andaban armas personales, es decir que había claridad sobre lo que iba a ocurrir, en toda la dirigencia opositora.(12) Ella en su conjunto fue  responsable del fracaso y la masacre del domingo 22 de enero.
  1. Porque con independencia de los  objetivos de esta oposición que no era otros, que los de sustituir el modelo de  dominación autoritario del somocismo por otro modelo democrático –burgués capitalista. Actuaron de forma casi improvisada, a pesar de tener un amplio tendido organizativo en todo el territorio y haber organizado fuerzas como los CIVES, la JAN, etc., no aprovecharon, para seleccionar y darle entrenamiento militar a tanto recurso humano disponible, el que hubiera jugado un papel más adecuado al momento del estallido. Confiaron en la experiencia militar de unas pocas  decenas de ex participantes en experiencias armadas anteriores (como las de Olama en 1959, Carazo 1960, etc.,) del conservatismo e incluso la integración de cuadros militares de otras organizaciones, como pasó con algunos militantes del FSLN, quienes, como Efraín Sánchez,  David Tejada y otros, en circunstancias inesperadas, optaron por poner en práctica, su experiencia militar para defender al pueblo. (13)

  1. En esta dirección hubo mucha improvisación, y falta de cohesión. A pesar de que la mayoría de los dirigentes intermedios, sabían lo de los “morralitos”, no lo informaron claramente a las bases sea por compartimentación o por temor. No todos los campesinos, acostumbrados a portar armas de cacería, las llevaron, porque no agarraron bien la seña. Hubo -según los participantes- quienes botaron la pistola y los tiros, entregadas por algunos activistas, que los seleccionaron al “bolsazo” antes de la refriega,(14) en contraste de quienes, corrían atropellados en medio de la confusión, a buscar donde estaban repartiendo armas, para combatir.(15). Las distintas versiones reflejan que hubo una distribución limitada de armas, a cargo de estrechos colaboradores de Agüero, tales como René Saldaña, Juan B. Parodi, Los hermanos Chamorro Rapacciolli, Jacinto Vélez B ., Ronald Abaunza. Pero que esta se hizo de forma desordenada, daban una carabina con pocas municiones o tiros de uno u otro calibre. A los campesinos se le agotaron rápido las municiones de los fusiles “22”, salvo en el caso del  Gran Hotel en donde Jacinto Vélez, se improvisó como espontaneo organizador de la defensa del edificio, en toda la refriega, hubo mucha improvisación individual o grupal, pero nada organizado, ni dirigido debidamente.(16)
 
  1. Las cifras son contradictorias. Vélez asegura que en el Gran Hotel habían 1800 refugiados incluidos mujeres y niños, y que solo  el 10% (180)  de ellos tenían armas de todo calibre.(17) Si esto lo hacemos extensivo a toda la manifestación unas 80.000 personas y extraemos el 10% nos daría unas 8.000 personas armadas, pero esto  no fue así. Tomando en cuenta los miles que se retiraron antes de las 5.00 p.m., es una aglomeración considerable, incluso, si reducimos esa cantidad a un 5%, es decir a la mitad, es una cantidad suficiente para resistir a la GN de forma organizada. Arosteguí por su parte no habla de cifras, pero si se refiere al escaso volumen de fuego de los manifestantes al momento de ser registrados y desarmados por la GN el día 23 el Gran Hotel “Fuera uno o dos Garand, lo demás eran rifles 22 y pistolas de corto calibre” (18) aunque refiere que  parte del armamento no fue entregado y fue lanzado a un pozo del Gran Hotel. Gaudet, sostiene que en el Gran Hotel se decomisaron 500 rifles y pistolas (19) Ésta última cifra puede ser exagerada, siendo más  acertada  la de Vélez, en coincidencia con otras fuentes. Pero si asumimos que los del Gran Hotel constituían el 50%  del total de personas que de forma desordenada, hicieron uso de las armas para defenderse, sumaría una cantidad de 1.000 combatientes improvisados. Estos carentes de municiones y sin organización se retiraron por su cuenta de forma dispersa, desprendiéndose de las armas para evitar ser encarcelados y hasta asesinados.
Conclusiones. Todo lo anterior nos plantea una pregunta ¿Estuvieron el Dr. Agüero y la dirigencia de la UNO en 1967, de acuerdo en desatar una verdadera insurrección, contra la dictadura? . Quienes además de leer estas líneas o cotejen otras versiones, concluirán primero que no,  pero si usando un cálculo muy conservador y otorgamos el beneficio de la duda, se podría razonar, que si hubo esa intención, esta fue muy limitada a pesar de que tuvieron a su favor la disposición combativa de las masas. ¿Por qué en una insurrección mucho más limitada, en recursos, como la de Monimbó en 1978, los indígenas con armas rústicas y de cacería, pero bien organizados, lograron mantener a raya durante días a fuerzas superiores en número y armas, bien apertrechado, incluidas las tropas élites de la EEBI?; ¿Y las insurrecciones de los años de 1978 y 1979, tampoco se iniciaron con grandes cantidades de individuos?, pero cada una de estas columnas, en campos y ciudades actuaron como una especie de pequeño motor para generar todo un vasto movimiento que al final terminó dando al traste con la misma sanguinaria dictadura, en julio de 1979.
 Aunque las circunstancias son diferentes en el tiempo y el espacio, pueden ser comparables   los altos niveles de disponibilidad para combatir del pueblo, en ambas situaciones. Pero la diferencia sustancial es que en 1978 y 1979, las masas tuvieron una dirección dispuesta a asumir los costos,  riesgos, sacrificios para conducir a las masas hasta su objetivo final: el derrocamiento definitivo de la dictadura. Estas auténticas insurrecciones populares, son explicables porque hubo una organización surgida de las clases populares, con cuadros de dirección,  probados en el combate contra el somocismo en circunstancias, harto difíciles -reconocidas por la generalidad- que le costaron la vida a la mayoría de sus cuadros fundadores. De igual modo no tuvo temor de entregar las armas –en su mayoría recuperadas al enemigo- al mismo pueblo, que se integró masivamente a la lucha.
Esta organización, el Frente Sandinista, a quienes algunos analistas  escépticos, no le daban mucha vida política, tras la derrota de la base guerrillera de Pancasán, en agosto del mismo año, fue la que asumió esta responsabilidad histórica. Porque, el FSLN como organización revolucionaria, sobrevivió a estos embates, al refugiarse en medio de la clandestinidad, en las mismos sectores populares, que frustrados en enero   de 1967, empezaron a desprenderse paulatinamente de las opciones conservadoras y a confiar en una alternativa revolucionaria, para provocar un desplazamiento del aparato de dominación capitalista. Una condición histórica que fructificó años después, en las autenticas insurrecciones populares de 1978 y 1979.
 Estas, constituyen dimensiones totalmente opuestas a la  insurrección limitada que trataron de promover los opositores burgueses de 1967, las masas con su alta disposición deberían de poner los muertos – tal como sucedió- mientras ellos sin asumir muchos riesgos, confiaron en una imaginaria rebelión del aparato armado del somocismo, pero sobre todo, en que una intervención militar norteamericana. Esta última, les iba a entregar el poder, tras obligar al somocismo a retirarse y establecer  en esencia una variación  un nuevo  modelo de dominación capitalista, que no cambiaría sustancialmente las reglas del juego. Estas, son entre otras las razones por las cuales la intentona de la UNO el 22 de enero de 1967, devino en una  frustrada aventura y las insurrecciones populares de 1978-1979, lograron derrotar política y militarmente al somocismo.
                                                                  Citas y Notas.
1-La alianza Movilización Republicana(MR) se fundó en 1964 y la integraron el Frente Sandinista de liberación Nacional, el Partido Socialista Nicaragüense (PSN) y el Movilización Republicana (MR), este último, era a su vez un frente político del mismo PSN para aglutinar a intelectuales y profesionales, de ideas progresistas que no tuvieran cupo dentro del PSN. Como se puede apreciar este Partido sirvió a su vez, para denominar la mencionada alianza.
2-aunque el  FSLN  no orientó, a sus cuadros a participar en la manifestación, algunos lo hicieron de forma espontanea. Hubo participantes como Edén Pastora, Dionisio Marenco y Samuel Santos, que pertenecían a partidos de la UNO y posteriormente se integraron al FSLN.
3-Aunque desde la fundación de la UNO, nos habían rechazado, orientamos a nuestros cuadros a participar en las marchas opositoras en todo el país para tratar de darle una orientación política a las masas en el mismo terreno de confrontación contra la dictadura. Entrevista al dirigente del PSN  Jorge Galo Espinosa 15 de enero de 1996); Tras la reunión de un pleno el 21 de enero en el Partido, se dividieron radicalmente dos posiciones los Lorío que dijeron que había que denunciar el plan irresponsable de Agüero y quienes en mayoría, además de rechazar rotundamente la posición del grupo de los Lorío, acordamos asistir a  la manifestación y orientar políticamente a las masas, para evitar que estas cayeran en la provocación de la burguesía opositora, esto era, entre otras cosas, lograr que se  retiraran temprano de la marcha.( Entrevista a Onofre Guevara, mayo de 2003).
4-Yo estaba allí, cerca de los palos, andaba con el brazalete del CIVES, vi caer a esa pobre gente como moscas de los palos. Testimonio de Manuel Matus Méndez, Sindicalista de la Federación de Trabajadores de Managua (FTM).
5-Entrevista a: Gustavo Ortega en: “La atroz masacre del 22 de enero” en: El nuevo Diario jueves 22 de enero de 1987. P.8.
6- Relato de Jacinto Vélez Bárcenas, cercano colaborador del Dr. Fernando Agüero Rocha. En Toledo Ortiz, Alberto. Grandes Reportajes Históricos de Nicaragua. Managua. Editorial Alemana. 1972. P.157.
7-Velez B. op.cit. P.158.
8-Versiones en: La prensa y Novedades de enero y febrero de 1967.
9-Nos referimos al mismo trabajo de Toledo Ortiz, citado en la Nº 6  entre las páginas 153-169.
10- Entrevista a O. Guevara, mayo 2003.
11-Nadie se molestó  en explicar por qué, si era tan pacífica la manifestación, estaban tan bien armados con 38,s, 45,s, rifles carabinas, escopetas y ametralladoras. Casi sin excepción alguna, todos los que vimos así estaban armados, en cuenta los Chamorro y hubo quienes –como el Dr. Agüero- tenían dos armas. Versión del testigo William G. Gaudet. En: Toledo Ortiz. Op.Cit.P.167.
12- Yo entrevisté una vez a Agüero y me dijo : en lo del  22 de enero, de 1967, estuvo de acuerdo toda la Junta Directiva del Partido Conservador de Nicaragua y toda la dirección de la UNO, no hubo desacuerdos. Relato de Aldo Díaz Lacayo al autor enero de 2012.
13-distintas testigos recuerdan haber visto  a David Tejada, incluso algunos oficiales somocistas lo señalaron como el que disparó contra Pineda. Lo cual pudo ser un pretexto para justificar su asesinato en abril de 1968, a manos del Mayor Oscar Morales. Por su parte Efraín Sánchez, le narró al autor algunos detalles, sobre su participación el 22 de enero de 1967. N. del A
14-Me contó el hombre, que el cómo conservador agüerista, fue  a la manifestación, y que temprano como a las tres de la tarde, se le acerco un desconocido de de los que se veía que andaban organizando y le entregó una bolsa negra pequeña y le dijo : tomá no la abrás todavía, nosotros te vamos a avisar. La bolsa la sintió algo pesada para su tamaño sentía como aserrín. Al momento de los disparos el busco al tipo no lo vio y en medio de ver a la gente corriendo y todo. El se decidió a abrir la bolsa y cuál es su susto, cuando mira en medio de un aserrín, una pistola de tambor,  quien sabe de qué calibre y  una bolsita más pequeña llena de tiros. Como yo no sabía manejar pistola, me entro miedo, la tiré por allí y busque donde guarecerme. Relato de Ramón Chavarría,  Rivas enero de1971.
15-.Cuando comenzaron los tiros, a esa hora nos lanzamos a buscar armas, porque desde temprano se nos dijo que si la guardia nos disparaba, se le iba a dar armas a todo el mundo. Una voz dijo  allí por el Edificio  Cardenal están repartiendo y pegamos la carrera y no había nada, allí mismo nos decía otro: por el Palacio y en medio de aquella tiradera de un lado a otro, eran pandillas de gente corriendo buscando armas, estábamos enchilados, queríamos pelear contra la guardia jodida, pero nunca encontramos las benditas armas. Por allá en horas de la noche, junto con un poco de gente busqué como salir y dije hasta hoy me consiguieron para meterme en una m… (Relato de Hilario Herrera, ex -miembro del Partido Conservador y participante en la Manifestación del 22 de enero de 1967.
16-A nosotros no nos dijeron nada oficial, venimos a la reunión de la  CCTAN  a Managua desde Rancho Grande, Matagalpa y después nos fuimos a la manifestación. En el Partido había distintos punto de vista, después en abril se dividieron de viaje. Unos solo nos dijeron que había que irse  al finalizar las intervenciones, pero otros que había que plantarnos y si la cosa se ponía fea, había que contestarle a la guardia, todos nosotros andábamos unas pistolas viejas 38.Andabamos con  Bernardino, meses atrás, nos habíamos entrenado con Roger Cabezas, El Barbero (Rosa Isabel Galeano) y otros, hasta nos dijeron, que nos iban a dar armas de guerra. Allí vimos a algunos compañeros del Partido  como El Negro (Cesar Ramírez) uno de  de Carazo, a  quien después encontramos en los sindicatos, enfrentarse a tiros con la guardia, nosotros le volamos los  tiros que andábamos. Pero todo esto lo hicimos por nuestra cuenta, no hubo organización, orientación, nada. Con mucho trabajo volvimos a las comarcas todo aquel campesinado del Norte. Relato de Bernardo Arauz, ex dirigente campesino de la CCTAN, Waslala, Zelaya Central agosto de 1987. Yo  vine por el CIVES con una “camada” de campesinos de Santa Teresa, todos éramos hombres en esa camioneta y de primas a primeras nos dijeron que  íbamos a volarle  bala a la guardia, todos  veníamos con pistolas y algunos riflitos 22. Ya en Managua me dijeron: no  te despegués de  ese Jeep, y así fue donde iba el Jeep allí  iba agarrado caminando a pie. Cuando comienzan los tiros, yo tengo una 38 y los guardias en fila los agarrábamos al pulso, vos sabés que los tereseños teníamos experiencia en armas, por  lo de  las vendettas y esos  indios agarraban pulso con los guardias, porque a esa hora la guardia tiraba  a la loca, la gente a veces corriendo nos estorbaba el tiro a nosotros, del Jeep nos pasaban tiros yo cargué varias veces hasta que ya replegado en una esquina, me quedé sin tiros, los del jeep se me perdieron. Serían entre las once y las doce cuando hago viaje. Camino buscando el Sur, se me había perdido los conocidos, yo no conocía bien, busco para el lado de San Judas, donde tenía parientes, todo eso para allá eran antes  predios vacíos y monte.  Cuál es mi susto, cuando  por allí por donde es ahora el Cívico me sale de pronto, un hombre con una pistola,  pero no sé,  si del susto,  brinco para adelante y le arranco la pistola  de la mano, al hombre, estaba nervioso y por tanto la mano floja , resulta que el hombre era del Amrocs y se me c… lo amenazo, lo hago pegar carrera y más adelante ya con la escuadra que era “45”, boté mi “38”sin tiros, así llegué hasta San Judas. Te digo que si a esos indios, nos hubieran organizado bien, la guardia la hubiera divisado ese 22 de enero. Relato del ex miembro del CIVES y después dirigente sindical: César Ramírez Estrada, Managua, enero de 1978. N.del A.
17-Velez B. En: Toledo Op.Cit.p158
 18-Relato de Hernán Arosteguí  Ex secretario de Información y Prensa de la República de Nicaragua. En: Toledo Op.Cit.P.136.
 19-Gaudet.En: Toledo.Op.Cit.P.167
*Historiador, miembro del Programa Cultural del BCN.


lunes, 29 de octubre de 2012

A 35 años de la Ofensiva de Octubre de 1977.


                        A 35 años de la Ofensiva de Octubre de 1977.
                        
Por: Rafael Casanova Fuertes*

 La mañana del 17 de octubre de 1977, las radios daban noticias  alarmantes, sobre la situación de Masaya, un grupo de guerrilleros del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN),  sorpresivamente, atacaron el cuartel de esta ciudad, a escasos 27 kilómetros de Managua. Pero la situación se tornó más alarmante aún, cuando en medio de que se reportaron combates de unidades GN contra comandos guerrilleros en el Kilometro 13 y medio de Carretera Masaya, se empezaron a escuchar con claridad, disparos de diversos calibres en algunos puntos de la misma capital, Managua, mientras se daba un vasto despliegue militar, que incluía medios aéreos. Negocios como supermercados, centrales obreras, oficinas y colegios, etc. cerraron sus puertas.. La oficina de leyes y relaciones  de la GN, informaba oficialmente de los combates de Masaya y el Km. 13, los Altos de Tipitapa, pero agregaban, que patrullas GN se abocaban  a neutralizar “focos subversivos” surgidos en Managua. Todo daba la impresión de un estado general de  guerra en  el país.
Las acciones de Masaya y Km.13 y medio, formaron parte de la ofensiva de octubre, protagonizada por la tendencia insurreccional del FSLN, iniciada días antes, con los ataques al cuartel de San Carlos en Río San Juan y la emboscada de San Fabián, en Nueva Segovia. Los otros combates, fueron producto de coincidencias de operativos realizados en el mismo día 17, contra casas de seguridad, de la tendencia GPP en Tipitapa y Managua. La GN sufrió considerables bajas, pero también valiosos cuadros del FSLN, dieron su vida en esta jornada heroica, que significó en su tiempo, uno de los golpes más contundentes que se le infligieron a la dictadura Somocista.  

Uno de sus principales gestores, planteaba entre  sus argumentos,  que  al darse una situación anómala dentro del sistema, con el  repentina ataque cardiaco que sufrió el Dictador Somoza Debayle, había que incidir desde la principal fuerza del movimiento revolucionario, el FSLN, fuertemente golpeado por la represión que siguió a la acción de diciembre de 1974.Dentro de esta lógica, la única forma de reaparecer era a través de la lucha armada en tanto el FSLN si bien contaba con la simpatía popular, no tenía estructurado un movimiento de masas. Se contaba con un poco más de 100 combatientes armados (algunos de ellos recién incorporados) y por primera vez, una alianza política, que incluía  a empresarios, intelectuales, personalidades políticas y religiosas. Las audaces acciones armadas, se dieron en un terreno fértil, que solo puede ser comprendido, si partimos de un análisis dialectico, de hechos y situaciones, aparentemente contradictorias, el mismo nos obliga, a remitirnos a pocos años antes de los sucesos de octubre.

Desde los años que siguieron al terremoto de 1972, entre 1973 y 1975, hay un proceso de agudización de las contradicciones sociales y políticas, dentro del sistema. La voracidad de Somoza y allegados, lo llevaron a tener fuertes contradicciones con la clase empresarial; los obreros pierden el miedo a la represión patrono-militar y en medio de estados de sitios, (como los de 1973 y 1975)  se lanzan a  huelgas de larga duración, miles de trabajadores y empleados organizados en federaciones y centrales sindicales, logrando obtener reivindicaciones socioeconómicas; se fortalecieron los organismos intermedios del mismo Frente Sandinista, se logra la incorporación de sacerdotes progresistas y jóvenes provenientes de las clases acomodadas y de los sectores populares en los barrios, los activistas estudiantiles, participaron de forma solidaria en los movimientos huelguísticos de los obreros; aunque dividido, resurgió el movimiento estudiantil de secundaria en colegios, liceos e institutos nacionales; la oposición antisomocista, se unificó y se fortaleció en la Unión Democrática de Liberación (UDEL), surgida en diciembre de 1974, no como la alianza electorera de otras situaciones, los antisomocistas unidos demandan la salida incondicional de Somoza.

Los artistas e intelectuales, como el canta-autor Carlos Mejía Godoy hicieron lo suyo, divulgando canciones testimoniales y de protesta en todo el país. El cuarto poder, los periodistas, y organismos de la sociedad civil, denunciando la constante violación de los derechos humanos, en las zonas urbanas y rurales, labor en la que se destacó,  el -hoy Héroe Nacional- Dr. Pedro Joaquín Chamorro Cardenal. En síntesis, se vino desarrollando un cúmulo de movimientos, que vinieron acrecentando, el desarrollo de condiciones subjetivas, la toma de conciencia general, que se necesitaba para enfrentar al Régimen Somocista.
En estas circunstancias fue que el Frente Sandinista rompió el silencio, con una acción militar, el golpe a la casa de “Chema” Castillo en diciembre de 1974 provocando un gran impacto en la vida nacional, en un momento álgido de las contradicciones sociales y políticas. El aparato de dominación militar reacciona violentamente,  estableció la Ley Marcial y el Estado de Sitio, hubo miles de detenidos, centenas de desaparecidos, el núcleo guerrillero en el Norte aislado y cercado, resintió la caída de cuadros valiosos. Todo esto dio la impresión de una derrota, los corifeos del régimen aunque fuertemente cuestionados nacional e internacionalmente, se llegaron a jactar de haber “derrotado a la guerrilla”. Mas contra sus pronósticos, la población, y todas las fuerzas de oposición lograron resistir el Estado de Sitio (que se prolongó hasta septiembre de 1977), no disminuyeron las huelgas obreras y estudiantiles, marchas populares, mítines políticos, denuncias a nivel internacional sobre la violación de los Derechos Humanos etc.

 Es aquí  donde se debe de destacar, la importancia de la Ofensiva de octubre, como un elemento catalizador, porque el FSLN atacó por primera vez los cuarteles GN, en poblaciones del Pacifico como Masaya, causando un gran impacto a nivel nacional e internacional. De esta manera, la población pudo ver con sus propios ojos, que el aparato armado del sistema, no era invencible, que a los odiados guardias también le entraban las balas, un efecto sicológico muy importante. En este caso, ya no fueron los solitarios movimientos guerrilleros, de los  cincuenta y sesenta, que dejaron tan solo, su heroico recuerdo, o de quienes habían sacrificado su vida en sus casas de seguridad, en medio de la admiración general. En  las ofensivas guerrilleras urbanas de octubre 1977, los “curiosos” tomaban partido y animaban a los combatientes, como sucedió en la misma ciudad de Masaya. En lo adelante las columnas y células  guerrilleras del FSLN ya no solo fueron admiradas por la población  -como en las experiencias anteriores- sino que fueron apoyadas y nutridas por un pueblo , que ya tenía suficientes niveles de conciencia y experiencia política para actuar de forma decidida contra el sistema, ya fuera como colaborador o como combatiente, etc.. El  proceso acumulativo, había llegado a su clímax, la oposición política y social, confluía, con la lucha armada revolucionaria, octubre 77 fue por tanto, un salto cualitativo y cuantitativo en la lucha, vendrían otras jornadas no menos heroicas y costosas para el pueblo nicaragüense, pero forman parte de otra historia. ¡Viva el octubre victorioso de 1977! ¡Honor y gloria a los caídos en esta jornada!

*Escritor e Historiador del Programa Cultural del BCN.

                             






jueves, 30 de agosto de 2012

El Menismo en Nicaragua. Pendencias y tendencias políticas de la época (1910-1912).

Por: Rafael Casanova Fuertes* Introducción.A cien años de ocurridos los acontecimientos, que se conocieron en la historia de Nicaragua, como la Guerra de Mena, acaecida entre los meses de julio y octubre del año de 1912, muy poco se ha hecho hasta ahora, por precisar si la tendencia conservadora del General Luis Mena, hizo alguna propuesta política, en correspondencia con su tiempo histórico. En la mayoría de las fuentes que abordan estos acontecimientos se ha presentado al Menismo, como un movimiento que se redujo a defender e imponer la candidatura presidencial del General Mena en las frustradas elecciones de 1912. Esto implica, que no tuvo ningún tipo de propuestas políticas alternativas en aquellas circunstancias. El Menismo, que en términos históricos constituyó, una fuerte escisión en las filas del conservatismo tradicional ha sido opacado por diversas razones 1) Al momento de la confrontación, de julio a octubre de 1912, el papel de Mena y de los menistas, fue de lo más pálido. Todo esto a pesar de contar a) con la mayoría de los recursos bélicos del país, concentrados en Granada; b) con mandos militares, simpatizantes que podían organizarse en todo el país; c) y finalmente, con una alianza, que pudo ser más sólida, con el liberalismo. 2) El papel relevante de los contingentes aliados liberales, en la guerra. Los hechos más relevantes de principio a fin, estuvieron a cargo de los liberales y su principal dirigente, el General Benjamín Zeledón: el ataque a Managua, las insurrecciones en Occidente y la defensa heroica del Coyotepe. Mientras esto ocurría Mena se dejó sorprender por los norteamericanos, en Granada, siendo capturado él y todo su armamento, por los marines.3) Debe de recordarse un viejo adagio que reza la historia es una historia de vencedores y Mena el gran perdedor, en circunstancias que frustraron –entre otras-sus aspiraciones individuales, pasó a ser satanizado por los vencedores desde el poder el conservatismo tradicional. Un casi traidor, por los liberales, quienes resintieron en estos hechos, la muerte del patriota Benjamín Zeledón Estas son entre otras, las razones por las que el Menismo, pasó a ser un episodio casi olvidado en la historia nacional contemporánea. Por este motivo, en la presente exposición vamos a presentar el surgimiento y ascenso del Menismo, desde su proyección en 1910, hasta su culminación y caída en medio de los sucesos de agosto y octubre de 1912. Se soporta nuestro esfuerzo, en fuentes documentales de la BBCN “Roberto Incer Barquero”, del Programa Cultural del BCN y fuentes Hemerográficas del Archivo Nacional de la República. La meta principal que tenemos es la de determinar si el Menismo constituyó una ruptura total con el “Cacho” o conservatismo tradicional, pero además los factores que propiciaron tanto su ascenso como su caída. Una segunda dirección principal es ubicar al Menismo, como un fenómeno que contribuyó desarrollo de una fuerte tendencia política en el Partido Conservador, que rompió con los postulados del conservatismo tradicional. Situación que se presentó principalmente en los años posteriores.

Esto se puede explicar, al trazarnos la meta de responder, una serie de interrogantes, que permitan esclarecer de forma objetiva, el papel de Mena y el Menismo en estas circunstancias históricas. ¿Que factores favorecieron el ascenso del Menismo? ¿Tuvo el Gral. Mena y su movimiento una alternativa opuesta, en términos ideológicos al Conservatismo Tradicional, representado principalmente por Adolfo Díaz, Emiliano Chamorro y Carlos Cuadra Pasos? ¿Mena y el Menismo pensaron en una perspectiva de desarrollo autónomo del País, opuesto a la concepción intervencionista y favorable a los EE.UU. del Conservatismo Tradicional?¿que factores incidieron en el desgaste y caída del Menismo? ¿Fue el Menismo, una de las principales premisas de las tendencias conservadoras, que se presentaron abiertamente contra la intervención norteamericana en el País, en los años subsiguientes?.Al momento de entrar en los contenidos de la presente exposición deben de tomarse en cuenta las siguientes aclaraciones.

No constituye un análisis exhaustivo de los acontecimientos, sino mas bien una propuesta para ir comprendiendo, dimensiones poco conocidas de los mismos. En este caso la presente exposición forma parte de un trabajo que hemos venido desarrollando, desde el año 2009, sobre las ideologías que enarbolaron las distintas corrientes políticas(conservadoras, liberales, socialistas, sandinistas, etc.) las evoluciones y tendencias en que se trasmutaron las mismas a través del tiempo.1-Surgimiento del Menismo Muy poco se conoce sobre el gestor de esta corriente que en cierta coyuntura se expresó como un abierto rival del conservatismo tradicional, conocido también como “El Cacho”. Se conoce generalmente que Luis Mena Vado, fue originario de Nandaime, por ciertos datos documentales se conoce también, que fue dueño de algunas propiedades rurales, en tanto en noviembre de 1916, desde Costa Rica, solicita a Díaz su intervención para solucionar el problema de una propiedad, en el Departamento de Chontales, al Presidente Adolfo Díaz. A través del Dr. Jorge Eduardo Arellano, supimos que fue casado con una hija natural del General Eduardo Montiel, con quien tuvo descendencia. Es evidente el hecho, que tuvo una participación destacada, en las conspiraciones e intentonas militares, que se dieron contra la Administración del General José Santos Zelaya. Así como también su mediana figuración en el Partido Conservador tradicional, en esos años. Emiliano Chamorro, su principal rival tras la caída del liberalismo en 1910, es quien más lo menciona en su Autobiografía, publicada por al Revista Conservadora(Chamorro,.) En 1897, ya ostentaba rango de General, y actuó como segundo al mando de Emiliano, en la llamada Revolución del Mombacho, entre este mismo año y el siguiente, es decir que tenía antecedentes militares.. En este movimiento que tuvo características guerrilleras, en los departamentos de Granada Carazo y Rivas, jugaron un papel muy destacado, los conservadores de Nandaime, lugar de origen de Mena, quien se proyectó como su principal dirigente, aún cuando el jefe expedicionario era el mismo Emiliano Chamorro. Tras estas acciones en que junto a Chamorro y otros expedicionarios, retorna a Costa Rica a continuar en el camino de las conspiraciones, Mena se nos pierde de vista, después de estos sucesos. Pero es válido suponer, que tuvo una participación destacada en las subsiguientes y frustrados movimientos que se dieron contra Zelaya. Esta tiene que ser una razón de peso, para que en la llamada Revolución de Octubre de 1909, haya sido el principal mando militar de la misma contrarrevolución libero-conservadora.

El mismo Chamorro revela en la mencionada fuente, que tras su breve prisión en Panamá paso a residir a Costa Rica, en donde permaneció durante algún tiempo. Tras su retorno a Nicaragua nunca más participó en la vida política, siendo muerto en un incidente personal con un vecino en año de 1929 (Chamorro 1966.P.60). Como podemos observar, existen muy pocos datos sobre el General Mena, una de las razones, puede explicarse, en que tras su protagonismo en 1912, y su brusca desaparición del escenario, los narradores de tales acontecimientos -en otras palabras- sus enemigos, lo borraron de sus memorias viéndolo como un leve incidente indigno de recordarlo.(fuente). Por tanto queda un reto para los estudiosos de esta parte es conocer más a fondo la historia individual de este protagonista (véase punto 4).Sin embargo, si del Gral. Mena se conoce poco, hay un conocimiento amplio sobre el surgimiento del Menismo, desde el año de 1910 hasta 1912, porque todo lo ocurrido en estos breves años tuvo que ver con e Mena y el Menismo. La generalidad esta clara, de que la evolución interna de la llamada Revolución de la Costa de fue un desastre, en los términos de lo que calcularon sus gestores internos y externos. Se supuso en 1909 que como replica al levantamiento libero-conservador en Bluefields, se iban a producir diversos levantamientos en el Interior del País contra Zelaya. Más el Gobierno de Zelaya con los señalamientos que le hicieron en su tiempo demostró tener un fuerte respaldo popular, la rebelión se focalizó, principalmente en la Costa Atlántica del País.Desde sus inicios, los revolucionarios conservadores, no tuvieron un rol tan brillante, en el aspecto militar, la derrota de los generales Chamorro y Masis, en San Juan del Norte, fue una especie de referente. Empero, el pírrico éxito militar de El Recreo en El Rama -en momentos en que se producía la renuncia de Zelaya a favor de Madriz- en diciembre de 1909, animó al General Emiliano Chamorro a realizar un segundo intento, para llevar la guerra al interior penetrando por el Departamento de Chontales. Como se conoce este fue el segundo gran desastre militar de Chamorro, reafirmado con la derrota de Tisma a manos de las fuerzas del Gobierno Liberal de José Madriz, Chamorro hubo de retornar por donde vino a la capital de los rebeldes instalada e Bluefields, con la protección de los marines que ya desde 1909 habían desembarcado en el país con el pretexto de proteger intereses y vidas norteamericanas.

Aún cuando quedó en evidencia ante la historia, que la caída de Madriz y del liberalismo, no fueron producto de una victoria militar de los rebeldes sino de la intervención militar norteamericana, le correspondió al General Mena obtener los pocos éxitos militares de los rebeldes. Entre junio y julio de 1910, paralelo a las presiones militares, norteamericanas por proteger a los rebeldes, de una inminente derrota en Bluefields, el Gral. Mena inició su exitosa marcha al interior, partiendo del mismo Chontales, logrando obtener las victorias de Comalapa y Hato Grande en este Departamento, y aunque no tuvo mayores encuentros militares, logró introducirse al interior del país. Aunque estas acciones no constituyeron, un desgaste sustancial, para las fuerzas del Gobierno, sirvieron para proyectar la popularidad de Mena, quien al momento de la renuncia de Madriz, por las presiones del Departamento de Estado norteamericano, ya se encontraba con sus fuerzas en las sierras de “El Crucero” y fue quien en nombre de la totalidad de las fuerzas “revolucionarias” hizo su entrada triunfal en Managua en agosto de de este año. Este ingreso se hizo, como se conoce sin disparar un tiro, en tanto las fuerzas armadas liberales, obedeciendo órdenes superiores procedieron a entregar las plazas, a unas tropas rebeldes casi huérfanas de victorias, contra su enemigo desplazado, pero avaladas y apuntaladas por un poderoso padrino: los Estados Unidos, quienes hicieron posible la caída del primer intento autónomo de desarrollo en el País, entre los años de 1893 y 1910.Tras la victoria, de los libero conservadores, se constituyó un gobierno Provisional presidido por Estrada e integrado por los ex participantes en la contienda, salvo el Gral. Moncada, el resto del gabinete fue integrado por conservadores, entre los que se destacaba el civil Adolfo Díaz, con fuertes relaciones entre funcionarios del Departamento de Estado de Estados Unidos y empresarios de este mismo país, con fuertes inversiones en la Costa Atlántica. Se celebraron los pactos Dawson, que garantizaban el nuevo orden, la forma en como se vería establecer el nuevo Estado y las relaciones de este nuevo Estado con los Estados Unidos. Estos fueron firmados por los generales Juan José Estrada, Luis Mena, Emiliano Chamorro y Adolfo Díaz. Entre los acuerdos políticos estaban la convocatoria a una Asamblea Constituyente, establecimiento del libre sufragio, en nuevas elecciones; la garantía del no retorno al poder, de quienes hubieran ocupado cargos durante los gobiernos de Zelaya y Madriz. Como Ministro de Guerra quedó el Gral. Mena, teniendo como Subsecretario del ministerio al Gral. Liberal José Mª Moncada. Fuera del nuevo Gabinete, quedó el Gral. Chamorro, quien apoyado por sus partidarios y amigos, empezó a dar pasos para su candidatura presidencial una vez que se hiciera la convocatoria a elecciones.Desde los primeros días empezaron también a aflorar las contradicciones entre Mena y Chamorro los amigos del caudillo empezaron, en su mayoría pertenecientes a la “Calle Atravesada” de Granada, alertaron a Chamorro, sobre el peligro de la popularidad de Mena y supuestas alianzas de este, con Moncada y los liberales. En octubre de 1910 David Arellano en carta a Octaviano César exaltaba el liderazgo de chamorro por encima del de Estrada y Mena.(Arellano, octubre1910 en 201007120 BBCN) en Chamorro). Chamorro en sus memorias da a entender que fue engañado por Mena al ser él quien recomendó a Mena ante Díaz para que ocupara el cargo de Ministro de Guerra, a cambio de su apoyo y que fue aceptado por este (Chamorro 1966 P.54) Pero que ya Mena tenía su propio proyecto de candidatura y no se lo comunicó a Chamorro. Pero el caudillo en sus memorias, obvia la popularidad de Mena y exalta la propia.La documentación acumulada -principalmente las cartas- revelan, situaciones y confusiones de la época en algunos casos los amigos de Chamorro ligaron a Mena con Díaz y Estrada. Mientras tanto Mena movió sus tentáculos en todo el territorio para a hacerse de adeptos a su favor de su campaña presidencial. Desde su posición logró colocar amigos y partidarios en puestos gubernamentales. Desde noviembre de 1910, los partidarios de Chamorro lanzan la alerta de que Mena está sustituyendo a los partidarios de Chamorro, en jefaturas políticas por adeptos al Menismo (Wheelock, nov.de 1910 en Doc. 20100721). Puede resultar extraño que una figura tan poco conocida lograra extender sus influencias casi en todo el territorio. Es evidente que Mena estaba explotando la popularidad a su favor pero las fuentes dejan entrever de forma implícita que había un estado de fisuras latentes en las filas del conservatismo. De acuerdo con Robleto un testigo de lo acontecimientos “Alrededor de Chamorro estaban los conservadores rancios de familias de abolengo. Rodeaban a Mena los jefes de la campaña triunfante y los conservadores reformistas” (Robleto, 1960.P. 228) Las situaciones se definieron hasta abril y mayo de 1911 en que primero fue disuelta la constituyente y posteriormente el encarcelamiento de Mena, por orden de Moncada apoyado por Estrada, que provocó la caída de este último y el ascenso de Díaz a la presidencia. Los conservadores depusieron sus diferencias y se apresuraron a apoyar a Mena y a Díaz. La intervención del ministro norteamericano Northcott, fue determinante en la salida a la crisis y de la misma salió electo presidente Díaz y como Ministro General Mena. Desde esta posición el poder de Mena se vino fortaleciendo al extremo que la nueva Asamblea constituyente lo nombró como virtual candidato presidencial, sus partidarios, pasaron a ocupar posiciones claves en los departamentos. Al desaparecer del escenario los ex aliados liberales, quedaron frente a frente Mena y Díaz. Este último más confiado ecuánime dado sus relaciones externas y el apoyo de la calle atravesada, mientras Mena tratando de ganar más espacios a lo interno y darle confianza a los representantes de EE.UU. Díaz a su vez dentro de la magistratura presidencial no daba a conocer abiertamente, sus aspiraciones presidenciales. Efectivamente esta lucha se desarrolló, aunque no muy visiblemente porque Adolfo Díaz con su habilidad acostumbrada, ocultaba sus propósitos que eran indudablemente, el buscar como dominar a Mena para evitar que este llegara al poder.(Chamorro,1966.P.56)Chamorro quien había salido del país hacia Honduras, desde la disolución de la Constituyente en abril de 1911, tornó a Nicaragua en diciembre de este mismo año. El auto exilio de Chamorro, fue una especie de jugada política del caudillo, a quienes algunos de sus partidarios, lo animaron en distintas ocasiones a tomar las armas( Véase Chamorro p.56). Desde Honduras movió sus influencias en Estados Unidos para desgastar políticamente a Mena y desde aquí empezó a tener un acercamiento con Díaz y el también político conservador pro norteamericano Carlos Cuadra Pasos.Por supuesto que en esas circunstancias todo se movía a obtener el visto bueno de los Estados Unidos, sus altos funcionarios eran los grandes electores “A eso contribuían los trabajos de Moffat, que llegó a Nicaragua muy enemigo de Mena y consiguió formar una atmosfera adversa al Menismo, a lo cual colaboraron otros viajeros que vinieron a Washington…”(Cuadra, agosto 1911. En Doc.201007120)El paso dado por Mena y los menistas de proclamarlo candidato presidencial, fue considerado una violación de los acuerdos Dawson, en tanto estos acuerdos, reflejaban que los candidatos para las próximas elecciones deberían ser selectos entre (y por) los firmantes de los Pactos, razón por la cual tanto Díaz como Cuadra Pasos en contubernio con Chamorro, quien -como expresamos -desde un inicio guardó distancia de Mena. Este argumento fue clave para presentar ante los representantes norteamericanos a Mena, como un peligro para la estabilidad política del país, al violar los acuerdos Dawson.En la medida en que se agudizaban las contradicciones, algunas publicaciones del desplazado bando liberal zelayista, no ocultaron sus simpatías por Mena y sus partidarios, en tanto se percataron de sus diferencias con el conservatismo tradicional Una publicación como esta titulada “La muerte del Cacho” no podía ser más convincente: Los verdaderos liberales debemos felicitarnos de ver surgir en las filas opuestas jóvenes de la talla de Tomás Martinez, Joaquín Gómez, Eduardo Doña, Federico J Lacayo, Ricardo Lopez Callejas, los Buitrago Díaz y tantos más. (Medina 1912 p.2)Estas publicaciones y hechos concretos, alertaron al Departamento de Estado no podían darle le visa presidencial a alguien que el futuro pudiera conciliarse con los remanentes del zelayismo. Sin embargo los norteamericanos no podían separar bruscamente a Mena, porque estaban convencidos de su popularidad, tenían que por su parte dar muestras de apoyo moral a Díaz y buscar la manera de consolidar la alianza de los sectores tradicionales pro norteamericanos del conservatismo. Los partidarios de Chamorro alentaban esta situación, enviando informes sobre la concesión de puestos en los departamentos del Norte a personas de reconocida filiación liberal (Martinez agosto de 1911en 201007120).Mena y sus amigos trataron de conciliarse con Chamorro en aras de la unidad del Partido y en agosto de este mismo año propusieron a Chamorro ser el candidato a vicepresidente acompañando a Mena, firmando un acta de caballeros. Pero además que Mena como presidente debería de apoyar la candidatura presidencial de Chamorro en el siguiente periodo. Chamorro rechazó esta propuesta basado en la ilegalidad de la candidatura de Mena.( acta de agosto de 1911 en Doc. 201007120)Todo esto pasaba por acuerdos y reuniones con los elementos más representativos de esta fracción dirigida principalmente por el trío Díaz Chamorro Pasos. Chamorro, se contuvo de aceptar las propuestas de resolverlo por la vía militar en dos momentos. Primero en abril de 1911(Chamoro1966.P56) y después en noviembre de 1911, cuando sus amigos le propusieron aprovechar que algunos mandos militares que le eran leales en Corinto y Chinandega, para ocupa militarmente puestos y plazas claves en Occidente, hacer una concentración de fuerzas en esta parte para garantizar su retorno a Nicaragua e iniciar su marcha hacia Managua y desplazara Mena. Hubo dos situaciones, para que Chamorro no aprobara los planes de sus amigos.1- Estaba claro no solo del consenso político favorable de su rival, sino también del control que tenía Mena, sobre el ejército y el armamento.2- como la mayoría de la totalidad de los políticos conservadores, estaban pendientes de la aprobación del empréstito que se negociaba con los banqueros estadounidenses. Según sus perspectivas, el empréstito que incluía la creación de una nueva moneda con paridad del dólar iba a estabilizar la economía. A lo largo de 1911, las cartas de los amigos de Chamorro insisten que después del empréstito, la situación iba a cambiar, la situación política. Joaquín Cuadra Z. un partidario de Gral Chamorro decía con gran sinceridad:Creo que después de que se firme el empréstito y que este sea en efectivo la situación de Nic. Mejorará (…) cuando existan en Nic. Intereses americanos de esa magnitud, este gobierno tomará participación muy inmediata en nuestros asuntos políticos..”(Cuadra agosto de 1911)De esta manera, fue que una vez aprobado el empréstito por el poder Legislativo y ejecutivo en noviembre de ese mismo año Chamorro regresa al país y coincide con Díaz, en que resuelta la situación económica, se debería pasar a resolver la situación política en otras palabras la eliminación de Mena, como aspirante presidencial. 2- La guerra de Mena de 1912 y el fin del Menismo.La situación que sigue es más o menos conocida Chamorro revela en sus memorias que el mismo día 29 de julio le fue entregado por Cuadra Pasos el nombramiento de Gral. en jefe de las fuerzas militares del Gobierno de Díaz y junto con el nombramiento “se me daba la orden de destituir al General Mena del Ministerio de la Guerra y (…) en caso necesario (…) ponerlo prisionero (Chamorro, 1966.P.56). Los hechos demostraron que Chamorro y Díaz, le tomaron la delantera a Mena quien estaba haciendo una sustitución total de las pocas tropas leales que le quedaban a Díaz en Managua. Mena logró evadir la captura de Chamorro y con sus amigos se dirigió a Granada donde tenía concentrada sus recursos militares en el Convento San Francisco, a cargo de su hijo el Coronel Daniel Mena. En estas circunstancias recurrió a la lógica de la época al fracasar la modalidad política recurrió a las armas, lo que lo llevó a una alianza con el liberalismo desplazado en 1910. Lo que materializó de forma total su distanciamiento con el Ministro americano Weitzel y los Estados Unidos.Es este movimiento decisivo en donde empieza a opacarse la estrella de Mena, desde el mismo mes de agosto, en que fuerzas combinadas de Mena y del General en Jefe del Liberalismo Benjamín Zeledón se lanzaron a la toma de la capital. Las fuerzas de Mena demostraron suma debilidad, en mi opinión muy particular Mena debió ser quien encabezara las fuerzas de ataque a la capital acompañado de Zeledón, para animar moralmente a sus propios partidarios. En su avance hacia la capital las fuerzas liberales encabezadas por Zeledón, detuvieron a los desbandados menistas del General Calixto Talavera, quienes huían de Tipitapa, tras ser derrotados. Los aliados los animaron a regresar. y en su avance hacia Managua propinaron una tremenda derrota al General Chamorrista Frutos Bolaños en esta población. Los generales menistas Andrés Murillo y Dionisio Thomas, no cumplieron su parte de presionar desde las Sierras de Managua para realizar el cerco sobre Managua, en combinación con las fuerzas de Zeledón. Al ser atacadas con pérdidas en algunos de los mandos, Chamorro mismo quien reconoce en esta fuerza, el principal contingente del Menismo, dice a partir de la mañana del 13 de agosto el General Andrés Murillo no reorganizó sus tropas para continuar el ataque y abandonó a Zeledón, favoreciendo a las tropas del Gobierno, quienes con el flanco Occidental libre de enemigos, pudo concentrar todas sus fuerzas contra Zeledón en el Oriente. Como Se conoce Zeledón se retiró del sitio de Managua tras tres días de intensos combates, se retiró hacia las elevaciones del Coyotepe y la Barranca en Masaya. Mientras que fueron también fuerzas liberales las que en Occidente asumieron el control de Chinandega y León y convirtieron esta parte del País -en medio dela escasez de recursos bélicos-, en verdaderos bastiones del movimiento. Fueron también, huestes liberales las que llevaron la guerra al Istmo de Rivas y al Departamento de Carazo.La situación del Gobierno de Díaz, aún con la victoria de Managua no era la mejor, los rebeldes tenían la ventaja de ocupar Occidente y Oriente. Solo conservaban el control de Managua y algunas plazas del Norte donde se esperaban se dieran movimientos, dado la influencia del liberalismo en las regiones segovianas. Su derrota era cuestión. El Gobierno de Díaz recurrió previo pláticas con sus padrino: amigos y funcionarios norteamericanos a solicitar la intervención militar para “proteger intereses y vidas de norteamericanos y nicaragüenses”. El desembarco de los marines no se hizo esperar en el puerto de Corinto.. Díaz sin mando alguno al principio (…) aún en algunos cuarteles. Entonces fue Importante el papel de la influencia norteamericana en este aumento de prestigio y autoridad. (de Díaz)Toda la fuerza moral del Gobierno americano se puso en su favor. Al hacerlo así no se violaba ningún derecho; antes se acataba su ley constitucional en manos del presidente (Pedro Rafael Cuadra. 1915 p. 15- 16).El General Luis Mena, quien tenía concentrado en su fortaleza de San Francisco la mayor parte de los recursos bélicos del País, se dejó sorprender por los marinos ocupantes en … siendo llevado prisionero a la Zona del Canal de Panamá y con ello murió el Menismo como fuerza alternativa del conservatismo. La otra parte de la historia que entiendo ha sido (y seguirá siendo) abordada por otros expositores. Corresponde a un capitulo muy conocido en la historia el pendón de la dignidad nacional, va ser defendido por nuestro héroe nacional Benjamín Zeledón, quien muere heroicamente un 4 de octubre de 1912, tras defender la dignidad nacional en los cerros de la Barranca y el Coyotepe. 3- El Menismo como fuerza alternativa o como premisa del conservatismo progresista.Como suele suceder en la historia, los protagonistas de los acontecimientos, son los impulsores, sin pretenderlo, de cambios sustanciales que trascienden en el campo de las ideas, por tanto de cambios también esenciales en el procedimiento de otros actores, en la vida política de un país, es decir de alternativas políticas diferentes que se cohesionan en determinadas circunstancias. Mena con sus pretensiones presidenciales fue en aquellas fue sin pretenderlo, uno de tales sujetos. Se debe de partir del hecho de que fue un movimiento, de lo más heterogéneo que incluyó desde miembros desprendidos de las familias de la Calle Atravesada, propietarios no tradicionales, oportunistas en busca de posiciones, hasta profesionales progresistas o evolucionistas.No se ha localizado un solo comunicado o carta de Mena que permita catalogarlo como un conservador progresista, o dirigente de una alternativa propiamente diferente al conservatismo tradicional. Pero las fuentes dejan en evidencia que a su alrededor se vinieron configurando elementos que vinieron guardando distancia del conservatismo tradicional y es el mismo año de 1912, el año de la intervención militar de los Estados Unidos, que funcionó como una especie de parte aguas, que dividió a los conservadores americanistas encabezados principalmente por el trío Cuadra Pasos, Díaz y Chamorro y los conservadores progresistas que incluyó contradictoriamente a ex partidarios abiertos de Chamorro, como Bartolomé Martínez, que pasaron a tener una posición abiertamente anti injerencista, derechazo abierto a la intervención norteamericana.En un medio liberal el Diario Moderno Francisco J. Medina, reconocido liberal opinaba de este modo” decía en enero de 1912 “la pérdida del poder ha sido provechosa para el conservatismo evolucionista. Mientras el “Cacho” conspiraba y bregaba con tenacidad digna de mejor causa por reconquistar el mando… en el seno del partido no cachureco seguía fermentando la evolución iniciada por el General Zavala”(Medina, Diario Moderno, 8 de enero de 1912.P2)Destaca Medina como ejemplo la conducta del menista Sebastián Uriza, quien públicamente se arrepintió de haber firmado al concertación de los empréstitos. Medina hizo una larga referencia de la evolución del conservatismo y en todo ve como positivo el papel del Menismo. Pero hubo un conservador Manuel Calderón Ramírez, quien con el título “Un conservador progresista” en una larga exposición dirigiéndose a Medina, estableció implícitamente cual debería ser la postura de un conservatismo renovado. Partió Calderón de exaltar las virtudes patrióticas de los conservadores de San Jacinto en la Guerra Nacional: Pide Ud libertad para que Don Pedro Rafael Cuadra, reviva las perdidas tradiciones de patriotismo de nuestros patriarcas de la honradez y haga el milagro de Lázaro (…) que esa libertad sea el patrimonio de todos sin distingos regionales ni políticos, bajo los pliegues de nuestra bandera …” (Calderón, Diario Moderno, 11 de febrero de 1912) Es notable que desee una postura cuidadosa, hizo un llamado a la unidad, de forma distinta a los tradicionales, en tanto pudo concebir la unidad, hasta con los liberales zelayistas, algo inadmisible en los tradicionales. Pero además al abandono dentro de ese llamado a la unidad, se trata de superar los bien arraigados sentimientos localistas. Otro elemento es el llamado al americanista P.R. Cuadra para que reaccione -lo que sería una especie de resurrección- y adopte una posición patriótica. ¿Mena y el Menismo pensaron en una perspectiva de desarrollo autónomo del País, opuesto a la concepción intervencionista y favorable a los EE.UU. del Conservatismo Tradicional?¿que factores incidieron en el desgaste y caída del Menismo? ¿Fue el Menismo, una de las principales premisas de las tendencias conservadoras, que se presentaron abiertamente contra la intervención norteamericana en el País, en los años subsiguientes?.4-Las corrientes políticas de la época. Válido es reseñar que desde que desde fines de los treinta años los partidos tradicionales liberal y conservador no fueron homogéneos ideológicamente, una tendencia que tuvo continuidad a la sombra del modelo reformista, autonomista nacionalista de Zelaya. En el liberalismo emergieron los doctrinarios o constitucionalistas de Occidente quienes como Francisco Baca y los hermanos Godoy pasaron a ser opositores al pragmatismo positivista de Zelaya, pero sobre todo al modelo autoritario del caudillo. También emergieron los liberales nacionalistas quienes radicalizaron su pensamiento hasta rechazar de forma total, la intervención extranjera en los asuntos internos del país, representativos de esta tendencia fueron elementos jóvenes del liberalismo como Benjamín Zeledón y Horacio Portocarrero. Casi paralelo, una minoría representada por el José María Moncada, vislumbró el desarrollo del país pero reconociendo el liderazgo continental de los Estados Unidos, a quien había que hacerle concesiones, en base a sus necesidades como potencia. En el conservatismo se operó una especie de relativa regresión al evolucionismo, que se había iniciado durante la Administración del Gral. Joaquín Zavala. Esto se expresó cuando jóvenes conservadores granadinos representados por Adolfo Díaz, Carlos Cuadra Pasos y otros, durante la administración de Zelaya empezaron a ver con desdén los valores patrióticos que habían configurado la historia del país(nacionalismo salpicado de sangre) y desde una óptica que llegaron considerar científica asumieron que una de las formas de llevar el progreso y desarrollo del país, era establecer una alianza subordinal con los Estados Unidos de América. Esto pasaba necesariamente por hacerle concesiones económicas políticas y sociales a esta potencia, a la que a su vez debería de asumir el papel de salvaguarda de los intereses del país y de la misma región latinoamericana. Esta idea se consolidó, a partir de que el conservatismo pasó a ser la principal fuerza de oposición a Zelaya, pero fue muy importante sobre todo la relación laboral de Adolfo Díaz, empleado como contador en una compañía norteamericana, en la Costa Atlántica. Chamorro lo resumía de este modo (…)Creo que Adolfo descartaba las cuestiones muy particulares de patriotismo mal en tendido y enfocaba todo con la crudeza de un científico. (Selser 2001 p.11). En síntesis ellos miraban: a los Estados Unidos como un mundo moral y material muy superior a todo lo pasado, el ápice del progreso y en cierto modo la meta de la historia, un nuevo ensayo de vida justo…(Selser Gregorio.2001. p.10 del prologo de Aldo Díaz Lacayo)Este modelo fue que los americanistas encabezados por Adolfo Díaz pusieron en práctica una vez derrotado Zelaya y consolidada su posición con la intervención militar de 1912. Sus iniciativas se materializaron como se conoce con hechos muy conocidos como los pactos Dawson de 1911; el tratado Chamorro – Bryan de 1914, los empréstitos de banqueros norteamericanos que tuvieron como garantía las aduanas y los telégrafos, el Plan económico Lansing,, la permanencia de un contingente de marines hasta 1925 como fuerza disuasiva y represiva si las circunstancias lo requerían. En el aspecto político el candidato electoral de ambos partidos tenía que ser evaluado y aceptado a la conveniencia del Srio de Estado Norteamericano, pero también implementaron mecanismos para “modernizar” el sistema político del país uno de estos fue la puesta en práctica de La Ley electoral Dods. Los altos dirigentes del Partido Conservador, no ocultaban su satisfacción por la intervención y la presencia militar norteamericana y mas que eso la justificaban, como un gran logro. Pedro Rafael Cuadra decía en 1915 lo siguiente: Hay razones de alta ciencia política para que el Gobierno de Nicaragua vea con gusto que los Estados Unidos tengan en el país por ahora ese escaso número de marinos (…) que viven en Managua en su Cuartel sin ser perturbados ni perturbar a nadie; pero cuya sola presencia es una educación para nuestro pueblo (Cuadra. (Folleto s.p.i)Managua 1915 p 23). .5- El Anti intervencionismo Conservador.Como una reacción u grupo de conservadores, casi en este mismo periodo comenzó a organizarse y a manifestar una tendencia opositora al intervencionismo norteamericano en Nicaragua, y por tanto su rechazo a la tendencia americanista de la Calle Atravesada, esta tendencia pasó a denominarse Partido Conservador Progresista o Republicano representada por Toribio Tijerino, Salvador Calderón Ramírez, Edelberto Torres Espinosa, Candelario Segura y otros.Esta posición aunque se empezó desarrollar desde el año de 1911, cuando se produjo la Asamblea Constituyente que apoyó y sostuvo la candidatura del General Luis Mena, a quien consideraban un líder independiente del círculo conservador de la Calle Atravesada de Granada. No es sino hasta en los años subsiguientes en que adquirió forma, cuando la figura que ellos apoyaron estaba totalmente fuera del escenario políticoCon fecha 1º de abril de 1914 uno de estos conservadores, con las iniciales A.T.M. publicó en el Diario de El Salvador un artículo titulado: “A cada uno lo suyo” en el que condenan las iniciativas que realizaban Díaz, Chamorro, Cuadra Pasos y otros conservadores que según su criterio, estaban convirtiendo a Nicaragua en un Protectorado de los Estados Unidos, lo cual era condenado por la generalidad de la opinión pública en Centroamérica y era achacado al Partido Conservador. Entre sus partes decía lo siguiente:La Ruina de Nicaragua no es obra del Partido Conservador, el cual fue hasta cierto punto separado e la gestión de la cosa pública (…) con la disolución del Asamblea Nacional Constituyente (…) fue disuelta a instancias del Señor Ministro Americano (embajador), cuando ya estaba firmada la Constitución de 5 de abril de 1911, que es el verdadero programa del (…) Partido Conservador; y cuando después de haber sondeado a varios de sus miembros más importantes se convenció el círculo pequeño del conservatismo, abandonado en los brazos del Ministro Americano que esos hombres (Los miembros de la Asamblea) no eran instrumentos propicios para el desarrollo de sus traidores fines.Ese pequeño círculo, compuesto de los señores Pedro Rafael y Eulogio Cuadra, Don Diego Manuel Chamorro, Don Alfonso Ayón, Doctor Máximo H. Zepeda, Doctor Salvador Castrillo H, , y otros forman el consejo áulico que desde entonces vienen disponiendo a su albedrío de los destinos de la Nación, apoyados en las bayonetas americanas que ocupan el Campo de Marte(¿Quién trajo la intervención a Nicaragua?¿Los conservadores? ¿Los liberales? En: RCPCANº 78, Managua Publicidad de Nicaragua marzo de 1967. P.55) Desde esta época se concibe el surgimiento de una fracción conservadora anti intervencionista, que ya es independiente de la línea tradicional y también el rol beligerante que jugaron personajes como Toribio Tijerino. A pesar de que el articulista insiste en que la mayoría del partido conservador está con ellos y en contra de los desmanes del grupo dominante. El grupo que rodeaba a los Chamorro – Díaz, siguió jugando un papel preponderante en lo interno además del apoyo de los Estados Unidos. El Partido Conservador en su inmensa mayoría ha protestado indignado y enérgicamente contra el actual orden de cosas; el dictamen mismo del senador Báez es la prueba elocuente de la actitud patriótica de uno de tantos; y no solo Báez; allí está en la misma agrupación independiente el Doctor Toribio Tijerino, que protestó enérgicamente contra los empréstitos de 1911 y que prefirió ser preso por las fuerzas americanas que habían desembarcado en Corinto a raíz de la Revolución de 1912, antes que dar un acuerdo como lo pretendía el Cónsul, dejando en poder de estos, aquel puerto. El Doctor Tijerino lanzó valiente protesta ante los Gobiernos todos, por tan inaudito atentado, pues como Delegado del Ejecutivo en Occidente representaba la Soberanía Nacional. (RCPCANº 78, Managua Publicidad de Nicaragua marzo de 1967. P.55). El mensaje de este artículo, escrito en el Salvador, iba dirigido a la comunidad intelectual y clase política centroamericana, de la época quienes condenaron y protestaron por la intervención norteamericana en el país, tal como lo explicitó, en su conclusión el propio escrito:No es, pues la generalidad del Partido Conservador de Nicaragua el responsable de la situación de aquel país, sino la cobardía y la demencia del consejo áulico que mantiene al Presidente Díaz en un círculo estrechísimo de hierro, y el cual despreciando la opinión pública, cree que para sostenerse en el poder no hay mejor medio que conceder a los Americanos todo y aún mas de lo que piden.Conozcan pues los centroamericanos a los verdaderos responsables de la triste situación de Nicaragua, que implora la protección de sus hermanos del Istmo, para ver de conseguir libertarse de tan ominoso yugo, que se lo han puesto para mayor vergüenza unos pocos nicaragüenses desnaturalizados. . (RCPCANº 78, Managua Publicidad de Nicaragua marzo de 1967. P.55).Esta fracción jugó un papel muy importante en los años de 1920, cuando rechazaron los candidatos de la Calle Atravesada y apoyaron primero la candidatura de Don Diego Manuel Chamorro, un granadino quien aún siendo parte del círculo mencionado, en aras de la unidad conservadora, llevó en común acuerdo a un auténtico representante de la clase media un propietario del Norte del país Don Bartolomé Martínez como Vice- Presidente. Años después estos conservadores, se convirtieron en el principal apoyo ideológico y político de la administración de Don Bartolomé Martínez durante los años de 1923- 1924 cuando falleció don Diego. Fueron a su vez los artífices de la fórmula de la transacción en 1924 que consistió en una alianza con el Partido Liberal .llevando como candidato a Don Carlos Solórzano Como Presidente y al liberal Juan Bautista Sacasa. Lo que como se conoce provocó el Golpe de Estado de Octubre de 1925 por parte de Emiliano Chamorro y a su vez la Guerra Constitucionalista de 1926 a 1927. Posteriormente en el periodo de 1927 1933 algunos de sus dirigentes además de condenar la intervención, apoyaron la lucha de Sandino y lo acompañaron hasta su muerte en los pactos de febrero de 1934. Incluso Toribio Tijerino se convirtió después en protector de los sobrevivientes del EDSN en Honduras y fue uno de los gestores de las acciones de estos veteranos en las intentos de 1948 y 1958. Debo usar este lenguaje hasta rudo, para que la juventud sepa que no es cierto que nuestras penas fueron inevitables, porque fueron también los conservadores “mengalos” los que entregamos a Nicaragua libre de todo compromiso con los explotadores extranjeros, recuperadas todas las propiedades nacionales y de pie la República ante la pretensión de dictarnos “a quien debía el ignorante pueblo nicaragüense aprender a elegir como buenos” según el decir de Roosevelt, el cazador de fieras y de pueblos.Con respecto a esto último, según Tijerino, ellos lograron imponer en las elecciones de 1920, la fórmula Chamorro- Martínez contras las propuestas reeleccionistas de Emiliano Chamorro o como opciones otros candidatos incondicionales de él o aceptados por el Departamento de Estado Norteamericano. Con esto se pretendió la unidad del Partido Conservador dividido en fracciones desde la rebelión de Mena en 1912 y a su vez fortalecer la línea del Partido del conservatismo Progresista, a la sombra de Don Diego. La nueva Administración de Don Diego Manuel Chamorro tenía la tarea : de asegurar el fiel pago de capital e intereses del Plan Lansing, en el cual se fijaba que si la república no pagaba hasta el último centavo en la fecha fijada, los prestamistas de don Adolfo podrían vender en subasta privada las acciones del Ferrocarril del Pacífico de Nicaragua pignotadas en garantías. B) Preparar el país para la retirada de las fuerzas de ocupación extranjera, creando un clima de convivencia política de los Partidos sobre la base de un programa de proyecciones patrióticas, no de simple repartición de puestos públicos, que hicieran imposible el retorno de los Marinos y sus consecuencias. c) Continuar la obra de la liberación de la “política del dólar” a que estábamos sometidos aún.*Historiador Nicaragüense. Programa Cultural del BCN Bibliografía Básica y otras fuentes.1-Chamorro, Emiliano. “Autobiografía Completa del General Emiliano Chamorro” En : Revista Conservadora del Pensamiento Centroamericano(RCPCA) Nº 67(Edición Especial) Publicidad de Nicaragua Managua, abril de 1966.2- Robleto , Hernán. Nido de Memorias. Libro Mex Editores México, 1960 ( Reproducción del Original Managua, BCN 2011).2- Cole Chamorro Alejandro.145 años de historia política NICARAGUA. Editora Nicaragüense. Managua,1967. 1-Barahona Amarú. Estudio sobre la Historia contemporánea de Nicaragua. INIES.1987.7-Selser Gregorio. La Restauración Conservadora y la Gesta de Benjamín Zeledón Managua 2001 p10 del prologo de Aldo Díaz Lacayo). 8- Zelaya, JS. La Revolución de Nicaragua y los Estados Unidos. Imprenta Bernardo Rodríguez. Madrid España. 1910 8-Cuadra Pasos, Carlos Explicación de mi conducta Política.-Opúsculo de 12 páginas-Managua 1948. 9-Cuadra, Pedro Rafael. El Partido Conservador y la Intervención Americana en Nicaragua (folleto s.p.i) Managua 1915. 12-Zelaya, José Santos. Mensaje del Presidente. Tipografía Nacional. Managua, 1 de diciembre de 1905.